Las toallas son la herramienta que más se manipula en el taller y la que menos se administra. Un sistema de códigos de color y un proceso de lavado bien definido se pagan solos antes de terminar la primera caja.
Elija la toalla adecuada para cada trabajo
- Retiro del exceso de recubrimiento: pelo corto y sin bordes; consulte toallas.
- Secado: tejido de bucle retorcido o tipo gofre, con alta absorción, fundamental para combatir las manchas de agua dura.
- Interiores y vidrios: pelo corto, sin acabado afelpado y con un color exclusivo.
- Ruedas y compartimentos del motor: destine aquí las toallas retiradas de otros usos; nunca vuelva a usarlas en la pintura.
Reglas de lavado que realmente importan
Nunca use suavizante: recubre las fibras y elimina su capacidad de absorción. Lave la microfibra por separado, con agua tibia, no caliente, y séquela al aire o en secadora a baja temperatura. Separe las toallas según su uso antes de meterlas a la lavadora para que la suciedad abrasiva de las ruedas nunca se mezcle con las toallas para pintura.
La misma disciplina se aplica a las almohadillas de pulido: encontrará el proceso completo de corrección en compuesto, pulimento y acabado.

